El profesor particular tiene que conseguir que sus alumnos no se bloqueen ante la presión.

 

El curso está llegando a su final y alumnos y profesores empiezan a preparar unas semanas que serán de locura para todos.  Una de las principales funciones del profesor particular en esta época es saber calmar y motivar a sus alumnos para que superen los exámenes finales de forma satisfactoria. Principalmente los alumnos que estudian para  selectividad sufren un estrés que, en ocasiones, les supera y no les deja dar el 100% de sus posibilidades. En esta entrada os queremos ayudar a calmar y motivar a vuestros alumnos ante esta época difícil.

Tú, como su profesor particular, tienes que hacer un esfuerzo máximo en empatizar con el alumno en estos momentos. Tu labor será aún es más intensa y traumática, tanto para ti como para el alumno ya que, de los resultados de él puede depender tu futuro laboral con ese alumno. Da lo máximo que tienes para conseguir motivar a tu alumno.

1.- No te pongas nervioso, tu tranquilo. Es la típica frase que nos han dicho a todos alguna vez en la vida ante un examen. ¿Funciona? Rotundamente NO. Arguméntale a tu alumno por qué no tiene que ponerse nervioso en el examen de Selectividad, no te quedes en la frase hecha. Dile cuáles son sus puntos fuertes, eso sí tranquiliza. ¿Has conocido alguna vez a una persona nerviosa que se haya tranquilizado al decirle “no te pongas nervioso”? ¡No seas un profesor más!

2.- Leer antes de hacer. Antes de empezar a resolver el examen, indícale a tu alumno que lo lean al completo. De esta manera tendrán una visión global sobre lo que tiene por delante y podrá empezar a organizar el tiempo y los conocimientos.

3.- Tiempo, tiempo, tiempo.  Enseña a tus alumnos a planificar su tiempo. Tienen que ser capaces de gestionar de forma adecuada el tiempo en función de sus conocimientos. De nada les vale saberse la lección si finalmente tienen que plasmarla mal por falta de tiempo.

4.- Orden en las ideas. Enseña a tu alumno a cómo responder una pregunta de forma ordenada, que no sea un caos. Dale pautas para que sean capaces de organizar sus ideas y sepan plasmarlas en el papel.

5.- Gestión de crísis. Un examen no es tarea fácil, todos nos hemos puesto nerviosos alguna vez en el transcurso de uno. Saber gestionar ese estrés es fundamental y tú como profesor particular tienes que enseñarle técnicas para gestionar esas crisis.  Tú mejor que nadie conoces a tu alumno, busca en él sus puntos de anclaje para que no vaya a la deriva en una situación de crisis.

6.- Siempre positivo, nunca negativo.  Al contrario de las míticas palabras de Louis Van Gaal, tienes que interiorizar a tu alumno positividad, ser un verdadero coach. El alumno tiene que creer que puede conseguirlo. Si va al examen derrotado de antemano temeroso ante sus inseguridades, saldrá derrotado.

Pero lo más importante no es que el alumno controle sus nervios, que plantee bien el examen o que tenga una actitud positiva ante ese momento. Lo más importante es que haya trabajado el examen, que tenga los conocimientos y que se haya esforzado en conseguirlo.  Si el alumno lo ha hecho, todo lo anterior se minimizará.

No dejes que tus alumnos se pierdan por no saber gestionar sus conocimientos y sus emociones. Demuestra que eres un gran profesor particular y saca lo mejor de tus alumnos.

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