Clases de inglés o de cualquier otro idioma ¿a qué edad deberían empezar los niños?

 

Tal y como os anunciamos la semana pasada, hemos empezado una serie de colaboraciones con el blog educativo Vamos Creciendo, En el artículo de esta semana contamos con la primera colaboración de Cristina Espinosa , la autora del blog. Ella, como profesora de inglés, nos habla sobre la mejor edad para que un niño empiece a dar aprender una segunda lengua. Os dejamos con su artículo, esperamos que os guste. 

 

 

Como profesora de inglés en educación infantil, me doy cuenta que algunas de las cuestiones que más preocupan a mis papás están relacionadas con el aprendizaje de una segunda lengua: ¿cuándo es bueno que mi hijo empiece con el inglés?, ¿no es muy pequeño ahora?, ¿el aprendizaje de una segunda lengua no retrasará el desarrollo del lenguaje? Estas son cuestiones a las que voy a dar respuesta a lo largo de este artículo.

Es importante que como profesores de inglés o de cualquier otra lengua, tengamos datos objetivos con los que podamos explicar a los padres de nuestros alumnos las razones por las que aprender un idioma a edades tempranas es positivo, muy positivo.

 ¿Qué dice la Unión Europea sobre este tema?

Es indudable que este es un tema que todos hemos tratado en alguna ocasión y somos conscientes de la importancia que tiene aprender una segunda lengua hoy en día. Por eso, en 2004 la UE, encargó un informe en el que se recopilaran todos los estudios realizados sobre este tema, para así poder determinar si en efecto, el aprendizaje de idiomas a edades tempranas era tan positivo como se creía.

El resultado fue un informe publicado en 2007: “Los principales principios pedagógicos subyacentes a la enseñanza de las lenguas en edad temprana”. En este informe se destacaron varias ventajas, entre ellas:

– Activa los mecanismo naturales.

– Aumenta la experiencia lingüística e intercultural.

Como consecuencia la UE decidió que se debía hacer algo al respecto y puso en marcha un “Plan de acción para el aprendizaje de lenguas y la diversidad lingüística”.

Pero no solo la UE es consciente de la importancia de este tema. Son muchas las instituciones y universidades que han realizado investigaciones al respecto. Yo hoy os quiero hablar de dos de las investigaciones que más han llamado mi atención, principalmente por las conclusiones a las que llegan.

En la Universidad British Columbia, la Doctora en neuropsicología Whitney Weikum y la profesora en psicología Janet Werker, realizaron un estudio para determinar si los bebés podían ser capaces de diferenciar entre dos lenguas incluso aunque no las escucharan. Para realizar este estudio, tomaron a un grupo de bebés de entre 4 y 6 meses junto con sus padres y les pusieron frente a una pantalla en la que se estaban proyectando imágenes de una mujer leyendo pasajes de “El Principito”. La mujer iba leyendo en determinados momentos en inglés y luego cambiaba al francés. Observaron que cuando la mujer cambiaba de una lengua a otra, los bebés reaccionaban y prestaban más atención. ¿No os parece interesante?

Por tanto, podemos afirmar que los bebés pueden diferenciar entre dos lenguas simplemente a través de los gestos y movimientos de la cara, ni si quiera tienen porque escuchar lo que les están diciendo.

Otro estudio que me parece interesante, es el realizado en la Universidad de Cornell, por la Doctora Barbara Lust y el Doctor Sujin Yang. Estos investigadores llegaron a varias conclusiones entre las que voy a destacar las que me han parecido más representativas:

1. Desde que los niños nacen, empiezan a procesar las palabras que suenan a su alrededor, de esta forma comienzan a determinar los sonidos y la forma de las frases. Alrededor del año, la mayoría de los niños ya han               “analizado” gran parte de la lengua que tienen a su alrededor, y son capaces de empiezan a producir sus primeras palabras.

2. En este punto, es decir, una vez el niño comienza a producir sus primeras palabras y a formar frases, empieza a relacionar los sonidos con sus significados.

3. Cuando los niños alcanzan los tres años, la mayoría son capaces de controlar gran parte de la lengua que tienen a su alrededor.

Por tanto, tras ver todos estos estudios, podemos afirmar con rotundidad que el aprendizaje de una segunda lengua a edades tempranas no solo NO es negativo. El aprendizaje de una segunda lengua a edades tempranas es muy positivo.

En este punto me gustaría hacer mención a un dato que ha llamado mucho la atención y que estoy segura, llamará la vuestra.

La revista Neurology, ha realizado numerosos estudios sobre este tema que le han llevado a importantes conclusiones, pero entre todas ellas me gustaría destacar la siguiente: la demencia en los pacientes bilingües se producía 4.5 años más tarde que en los pacientes no bilingües, y esta diferencia era especialmente significativa asociada a trastornos como el Alzheimer.

Espero que este tema os hayan resultado interesante. Si es así en mi próxima colaboración con Proclases trataré un tema muy relacionado con lo que hemos visto hoy: Cómo debe producirse el aprendizaje de un idioma a edades tempranas.

Para cualquier consulta podéis encontrarme en Vamos Creciendo.

Gracias por vuestro tiempo.

Cristina

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Desde ProClases le damos las gracias a Cristina por este artículo tan interesante. Tanto a padres y madres como a profesores, os animamos a buscar y anunciar vuestras clases particulares de inglés, clases de francés o de cualquier otro idioma en nuestra red.

Gracias por vuestra atención.

photo credit: theqspeaks via photopin cc

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